La Federación de Asociaciones para la defensa de la sanidad pública se ha pronunciado

disconforme con la huelga convocada por algunos colectivos médicos en la sanidad pública, análisis que parar Intersindical Canaria, dan en la diana sobre aquellos aspectos que le convierten en un paro que no favorece los intereses del conjunto de los grupos profesionales de la sanidad pública ni ayudan a apuntalar el sistema asistencia público.

Intersindical Canaria ya ha reiterado también su opinión contraria a este y otros paros anteriores que, diga lo que se diga, no fueron secundado por la mayoría de facultativos.

Por otra parte, la posibilidad de unir fuerzas entre todas las organizaciones sindicales en una protesta unitaria  para lograr un compromiso del gobierno en la dignificación de TODOS los grupos profesionales, fue despreciado por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, muy posiblemente en la idea que una cesión del Ministerio en materia reivindicativa atendiese primeramente al colectivo de facultativos, incluso en detrimento de enfermeros, auxiliares, administrativos, técnicos, celadores… idea esta que, por lo visto, fue rechazada por la mayoría de los médicos.

1.- Desde la Federación están a favor del derecho a la huelga. Sin embargo, parece desproporcionado convocar una huelga indefinida en la sanidad pública para alterar el funcionamiento y la programación de los hospitales y Centros de Salud, perjudicando a la población que soportará incrementos aún mayores de las listas de espera.

2.- La huelga está convocada por unos sindicatos corporativos, minoritarios y que no representan al conjunto de la profesión médica.  Está dirigida contra el Nuevo Estatuto del Ministerio de Sanidad, aunque muchas de las reivindicaciones (duración de la jornada laboral, retribuciones, condiciones laborales, etc.) son competencia de los Servicios de Salud Autonómicos y otras dependen normativa no sanitaria (como la repercusión de las guardias en la jubilación). Estas propuestas tienen un indudable calado político dado que pretenden desviar la atención sobre los verdaderos responsables la situación y culpar en exclusiva al Gobierno.

3.- La FADSP no entra en medidas de contenido laboral, pero, consideran necesario un nuevo Estatuto dado que el de 2003 ha quedado obsoleto. Aunque algunas propuestas son mejorables (no exigencia de dedicación exclusiva a todo el personal), consideran que introduce importantes avances y crea una base legal para continuar mejorando la situación

4.- Esta claro que una parte del personal sufre importantes problemas y que el Sistema Sanitario presenta deficiencias organizativas y funcionales, y una mala gestión y planificación, pero consideran un error pensar que el Nuevo Estatuto Marco sea el instrumento adecuado para poder resolverlos.

5.- Los sindicatos corporativos pretenden conseguir un Estatuto Propio para personal médico (poder negociar al margen del resto del personal que trabaja en el sistema sanitario público) y blindar la doble dedicación a la sanidad pública y privada. Este planteamiento muestra que la huelga no es para mejorar derechos profesionales sino para alcanzar un marco separado de negociación y defender privilegios.

Para nuestra Federación es necesario:

  •      Que todo el personal tenga un marco común con capacidad para negociar mejoras específicas y no espacios separados por colectivos.
  •      La dedicación exclusiva es una necesidad estratégica del Sistema Sanitario, ya que permite premiar el compromiso con el servicio público y una mayor implicación y
  •          disponibilidad  asistencial. Defender la doble dedicación prioriza los intereses de una minoría que obtiene beneficios particulares a costa de la equidad y del sistema público.

Afortunadamente, la gran mayoría de profesionales de la medicina no se siente representada por este planteamiento y han secundado la huelga de manera muy minoritaria, concluye el análisis de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública.