
Así, títeres gubernamentales impuestos desde el exterior como Guaidó, Edmundo González, o la concesión del premio nobel de la paz a Corina Machado, forman parte de la misma estrategia que trata de convertir y perpetuar al Sur Global como patio trasero del imperialismo, y constituyen sólo una prueba más de que la justicia internacional ha fracasado definitivamente, indicando con claridad cuáles eran las verdaderas intenciones de la ultraderecha venezolana: la búsqueda de muertos para justificar esta invasión armada contra la voluntad popular de Venezuela ejercida democráticamente.
No podemos quedar impasibles ante esta criminal actuación del imperialismo y del fascismo internacional. Por eso, y en base a nuestros principios, hacemos pública nuestra posición inquebrantable de solidaridad y apoyo al digno y combativo pueblo de Venezuela, a los Trabajadores y Trabajadoras, a la Revolución Bolivariana, y a la voluntad democrática expresada por el pueblo.
Las razones son obvias: el único objetivo del asedio previo y los bombardeos sobre Caracas, Miranda, Aragua y la Guaira, es robar los recursos naturales y mineros del pueblo venezolano, así como sus ingentes reservas de petróleo. En ningún caso liberar, sino someter y expoliar.
A ello añadimos que, ninguna de las anteriores formas de gobierno de Venezuela, de corte neoliberal, llegaron a mejorar las condiciones de vida de las clases trabajadoras y populares: Ni Carlos Andrés Pérez, ni Ramón José Velásquez, ni Rafael Caldera ni régimen alguno desde 1811.
Para finalizar, hacemos un llamamiento a participar en las movilizaciones que se puedan convocar para denunciar esta rapiña y para defender la soberanía y la democracia en Venezuela.
Canarias, 03 de enero de 2026.