Decenas de miles de canarios  atendieron a la  convocatoria de movilización para que el el 18 de mayo ocuparan las calles de las 7 islas para volver a exigirle al gobierno  que, definitivamente, revierta el proceso destructivo del conjunto del archipiélago y promueva medidas para librarle de la masificación poblacional que soporta el conjunto del País canario, mayoritariamente producida por el sunami con más de 15 millones de turistas anuales que saturan nuestro territorio, además de una migración, tanto legal como irregular que no para de crecer lo que supuso un crecimiento de cerca de 19 mil personas el pasado año.

Hasta más 100 mil personas dijeron el pasado 18 de mayo ¡basta! al modelo productivo suicida impuesto a nuestra tierra. Una salvaje y extractivista explotación turística basada en la venta de nuestro territorio, el expolio y destrucción de nuestras costas y ecosistemas, nuestros recursos naturales y socioeconómicos, además de la pérdida acelerada de nuestras señas de identidad como pueblo y País.

Este salvaje expolio, se apoya sobre el hurto del capital generado por el turismo que es extraído fuera de las Islas o acumulado por la avariciosa patronal turística, repartiendo las migajas para la población canaria en forma de salarios de miseria y precariedad en los empleos.

La carestía de vida, o las grandes dificultades para el alquiler y el acceso a la vivienda, son algunos de los aspectos añadidos a este embate destructivo que tenemos de inmediato que parar.  Esto ocurre en un territorio que hace tiempo ha duplicado su capacidad ecológica y sostenible de carga poblacional, posibilitando que los canarios comenzamos a ser minoría en nuestra tierra frente al crecimiento de la población foránea.

No debemos olvidar que esta debacle a la que asistimos continúa teniendo como artífices o cómplices a los aparatos de los partidos que controlan o han gobernado en las instituciones públicas de las islas (Coalición Canaria, Partido Popular y PSOE).

Habiendo llegado al límite de la posibilidad de carga poblacional y explotación de nuestro territorio, la atención de INTERSINDICAL CANARIA – SALUD  va a continuar dirigida a demandar a los poderes e instituciones públicas  el control poblacional mediante una Ley Canaria de Residencia; una Sanidad y servicios públicos con la dotación de medios y recursos que demanda nuestro pueblo; la . la suspensión de todos los nuevos proyectos turísticos y paralización de los ya iniciados. Ello, además del fin de la segregación de los trabajadores canarios, mejorando sus salarios y condiciones laborales, principalmente en el sector de Hostelería