Hasta más 100 mil personas dijeron el pasado 18 de mayo ¡basta! al modelo productivo suicida impuesto a nuestra tierra. Una salvaje y extractivista explotación turística basada en la venta de nuestro territorio, el expolio y destrucción de nuestras costas y ecosistemas, nuestros recursos naturales y socioeconómicos, además de la pérdida acelerada de nuestras señas de identidad como pueblo y País.
Este salvaje expolio, se apoya sobre el hurto del capital generado por el turismo que es extraído fuera de las Islas o acumulado por la avariciosa patronal turística, repartiendo las migajas para la población canaria en forma de salarios de miseria y precariedad en los empleos.
La carestía de vida, o las grandes dificultades para el alquiler y el acceso a la vivienda, son algunos de los aspectos añadidos a este embate destructivo que tenemos de inmediato que parar. Esto ocurre en un territorio que hace tiempo ha duplicado su capacidad ecológica y sostenible de carga poblacional, posibilitando que los canarios comenzamos a ser minoría en nuestra tierra frente al crecimiento de la población foránea.
No debemos olvidar que esta debacle a la que asistimos continúa teniendo como artífices o cómplices a los aparatos de los partidos que controlan o han gobernado en las instituciones públicas de las islas (Coalición Canaria, Partido Popular y PSOE).
Habiendo llegado al límite de la posibilidad de carga poblacional y explotación de nuestro territorio, la atención de INTERSINDICAL CANARIA – SALUD va a continuar dirigida a demandar a los poderes e instituciones públicas el control poblacional mediante una Ley Canaria de Residencia; una Sanidad y servicios públicos con la dotación de medios y recursos que demanda nuestro pueblo; la . la suspensión de todos los nuevos proyectos turísticos y paralización de los ya iniciados. Ello, además del fin de la segregación de los trabajadores canarios, mejorando sus salarios y condiciones laborales, principalmente en el sector de Hostelería