Si la administración cumple su compromiso, en la nómina de julio del presente año se les abonará a los trabajadores de la sanidad pública la revisión salarial del 0,5 %, incluidos los “atrasos” con carácter retroactivo desde el mes de enero de 2024. El pago afectará al conjunto del personal, independientemente de su carácter Estatutario o Laboral.
Salvo situaciones particulares, la revisión salarial del 0,5% supondrá un incremento mensual de 280 euros para los médicos, 150 para las enfermeras, y 110 euros para los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería, cantidad esta extensiva a los demás trabajadores del grupo C. El resto de grupos profesionales se verán incluídos en el referido abono.
Si el trabajador hubiera cambiado de destino dentro del sector público estatal, estos atrasos se liquidarán por el centro que abonó las retribuciones, previa petición del interesado. Según la orden, también tendrán que solicitar el pago de estos atrasos quienes hayan cambiado de destino a una administración pública distinta y aquellos que no estuvieran en servicio activo o que hubieran perdido la condición de empleado público dentro del periodo comprendido entre el 1 de enero de 2024 y el último día del mes anterior al pago de los atrasos. Si el empleado hubiera fallecido en ese mismo periodo, la petición podrán formularla por sus herederos.
Este aumento salarial, que tendría que haberse producido hace 18 meses, mantiene a los trabajadores del sector sanitario del Archipiélago, en una situación económicamente comprometida al verse considerablemente desbordado por un alza de los precios considerablemente superior a ese irrisorio medio punto, circunstancia a la que hay que sumar la deuda acumulada del porcentaje de pagas extras que la administración autonómica se niega a abonar.