Parece que el gobierno se haya marcado como objetivo bloquear y entorpecer todas las actividades relacionadas con la asistencia sanitaria y promoción de la salud de los canarios.
Los trabajadores de Hemodonación y hemoterapia, o lo que es los mismo del “Banco de Sangre”, continúan recibiendo el desprecio de La Consejería de Sanidad, una actitud esta que está directamente relacionada con la crisis en la que se encuentra sumida este servicio público.
Al contrario de mejorar la gestión tras el servicio ser directamente asumido por el SCS, la situación no es muy diferente a la que ya se producía cuando la gestión del servicio se encontraba privatizada. Lo cierto es que el decreto de integración del Banco de sangre en el Servicio Canario de Salud, firmado con los trabajadores ha sido incumplido en varios apartados y de ahí la situación ahora creada que está comprometiendo seriamente el abastecimiento de hemoderivados al conjunto de hospitales públicos del archipiélago
Según denuncia el Comité de Empresa, la plantilla de personal se ha reducido en unas 60 personas desde principio de año. Una reducción encubierta esta que alcanza al 30% de plantilla, lo que equivale a disponer de unas 1.300 bolsas menos de sangre.
Los trabajadores desmienten a la administración cuando afirma que la falta de stocks sanguíneo se debe a que la población dona menos, siendo la realidad que el servicio de recursos humanos para la captación de donantes se ha reducido drásticamente.
El Comité de empresa advierte que la alarma social, al contrario de lo que afirma el SCS, no la crea las reivindicaciones de los trabajadores sino las reservas críticas de los grupos sanguíneos 0-, A-, B-, AB- y también de los más comunes, A+ y 0+”, que está poniendo en alto riesgo a los pacientes que demandan cualquier hemoderivado.